¿Qué es el STEM romance? Ciencia, amor y referentes femeninos en la ficción
2/11/2026

Una siempre siente que es demasiado joven cuando llega el momento de tener que elegir carrera, ¿qué asignaturas le serán más útiles a tu yo del futuro?

Tomamos decisiones y con ellas descartamos versiones posibles de nosotras mismas. De jóvenes lo hacemos de manera más inconsciente casi por impulso e influenciadas por expectativas familiares o por nuestro círculo de amistades.

Pero también nos influencian cosas mucho menos aparentes como las ficciones que consumimos. Por suerte son estas mismas novelas e historias las que nos recoge y transportan a otras vidas que no elegimos.

Tras el estreno de la serie Gambito de dama, por ejemplo, el interés por el ajedrez experimentó un gran auge. Las búsquedas de terminología ajedrecística se cuadruplicaron y la Federación Internacional del Ajedrez advirtió que, en tan solo dos semanas, recibieron más solicitudes de inscripción de mujeres que en los cinco años anteriores. Es curioso como realidades ficticias pueden moldear la que habitamos.

Por eso eso nos hace especial ilusión la publicación de nuestra próxima novedad: Give me butterflies, de Jillian Meadows. Saldrá a la venta el próximo cuatro de marzo y además de contar con los detalles de una edición preciosa introduce un valor crucial en su historia de romance: la mujer como profesional del sector científico.

Hoy como cada 11 de febrero, se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y no queríamos dejar pasar la oportunidad de presentaros a Millie, la protagonista de nuestro primer STEM Romance.

¿Qué es un romance STEM?

Las siglas STEM provienen del inglés y hacen referencia a cuatro áreas clave del conocimiento: Ciencia (Science), Tecnología (Technology), Ingeniería (Engineering) y Matemáticas (Mathematics).

En el ámbito literario, el romance STEM se refiere a novelas románticas cuyas protagonistas estudian o trabajan en alguna de estas disciplinas. Son historias que ponen en el centro a mujeres brillantes, curiosas y apasionadas por su profesión, desarrollándose en sectores que durante mucho tiempo se han considerado estereotípicamente masculinos. Más allá del romance, este subgénero celebra el mostrar vocaciones científicas desde una perspectiva cercana, emocional y profundamente humana. ¿Por qué quién no disfruta de un buen tonteo nerdy?

«—Ay, por favor, perdónenos por ser amables las unas con las otras e interesarnos por cómo nos ha ido el fin de semana. No todo el mundo es capaz de cruzar las puertas sin inmutarse como Kylo Ren, con una capa ondeando tras de sí, y fulminar con la mirada a todo aquel que se cruza en su camino. Esa vez tiene que morderse los dos labios para ocultar la risa, pero aun así consigo captarla.
—¿Es que te dedicas a observarme cuando llego al trabajo por la mañana? —Ladea la cabeza y arquea una ceja».

Millie Oaks, la protagonista de Give me butterflies es de esas personas tímidas que se disculpa en exceso. Ama los insectos y su ambición es convertirse en jefa del departamento de entomología.

En el museo también trabaja Finn Ashford, el serio y reservado director del departamento de astronomía. Después de varios encontronazos con Finn, descubre que forma parte del comité de selección que la entrevistará para su posible ascenso y, por mucho que trate de evitarlo, el universo no deja de juntarlos.

Tanto si eres habitual de la temática como si es tu primera incursión en el romance STEM te animamos a investigar y estudiar la química explosiva de  Millie y Finn. Si eres fan de Ali Hazelwood sin duda necesitas leer a Jillian Meadows.

Es probable que después de leer Give Me Butterflies sigas sin amar a los bichos, pero será imposible no cogerles cariño a Millie y Finn. Y quién sabe, esperemos que la próxima vez que entres a un museo de ciencias lo hagas con una magia y mirada distinta.

A partir del próximo 4 de marzo en librerías.

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